El primer mes con la celda de galvanizado en caliente nos permitió ver resultados concretos en piezas de acero estructural que antes fallaban por corrosión a los seis meses. La capa intermetálica se formó pareja incluso en geometrías complejas como perfiles con ranuras. Lo que más valoro es que el equipo de Nasosurf ajustó los tiempos de inmersión según nuestro lote de prueba sin demoras. La adherencia de la capa polimérica posterior mejoró un 30% respecto al proveedor anterior. Para un taller que trabaja con componentes expuestos a ambiente salino, esto marca la diferencia entre cambiar piezas cada temporada o cada dos años.